4.5.06

Boricuada #3



Phil Collins en concierto... ¡En Puerto Rico! Esto fué hace como 10 años... En mi opinión, el mejor concierto que se ha dado en Puerto Rico. Excelente en todos sus aspectos. La escenografía estaba brutal, que parecía sacada de un espectáculo de broadway; y el sonido, las luces, la producción en general, todo estuvo genial. Fué un concierto sumamente artístico, con muchos arreglos musicales. Phil Collins demostró el gran talento que tiene y lo dejó en el escenario. Ese concierto se convirtió en el estándar de comparación para el resto de loss conciertos a los que hemos asistido. Todavía ninguno lo ha superado. Bueno, el que más cerca ha llegado ha sido el de Juan Luis Guerra, "Para Tí", en el Coliseo de Puerto Rico. Pero lo que pasó en el concierto de Phil Collins no tiene comparación. Les cuento...

El concierto era en el Estadio Hiram Bithorn. Mi esposo compró tres entradas, las de nosotros y una para mi amiguita, Liliana. Conseguimos los mejores asientos que quedaban en arena. Cuando vimos el mapa de los asientos, quedaríamos en una fila 8, que no estaba mal, pero al lado derecho mirando hacia la tarima, los últimos tres asientos. Veríamos todo de ladito, pero estaríamos bastante cerca. ¡Pensábamos que estábamos súper bien! Pero, bah... No sabíamos que éstos mapas son hechos al ojo porciento (aparentemente por una persona legalmente ciega), sin considerar las dimensiones actuales de la tarima, si hay elementos de la escenografía o bocinas en el medio, etc. O sea, no avisan si la visión es limitada (como nos pasó en el "One Night Only" de Ricky Martin) y uno termina pagando la entrada para tener que conformarse con lo poco que se ve.

Efectivamente. Cuando llegamos el día del concierto, nos sentamos en nuestros asientos y casi frente a nosotros teníamos una bocinas de tamaño colosal. No solamente limitaba la visión, sino que seguro saldríamos de allí con los tímpanos reventados. Entonces vimos que los asientos que quedaban al principio de la fila (al lado del pasillo) estaban vacíos, y esos quedaban mirando al centro de la tarima. Después de esos tres asientos quedaban, fácilmente, como 20 más, todos vacíos. Al boricua le pasa esto en un concierto y enseguida se va a sentar en el mejor asiento que encuentre con la falsa esperanza de que nadie pagó por el mismo. Nunca falla. Pues, como buenos boricuas, nos fuimos hasta el pasillo y nos sentamos en los primeros tres, con nuestra cara de lechuga, como si fueran nuestros. Al rato llegaron los que tenían esos asientos asignados y nos movimos a otros tres de los 20 que quedaban vacíos. Este ejercicio lo repetimos hasta que se acabaron los asientos vacíos y llegamos nuevamente a los nuestros. Back to square one...

Como buítres buscábamos asientos cerca de la tarima. Pero éramos tres, y había que conseguir tres. Entonces vimos 3 asientos vacíos en la fila frente a nosotros, al lado del pasillo también, de frente a la tarima. Y para allá salimos con la misma cara de lechuga, pero con el corazón como si nos hubiéramos pegado en la loto. Mi esposo se sentó en la esquina, luego yo, y Liliana a mi lado. ¡Ja! Jurábamos que de ahí no nos sacaba nadie. Entonces llegó una pareja que tenía los asientos de nosotras... ¡Malditos!

Ahora quedaba sólo un asiento, el de mi esposo, en la esquina, y no lo queríamos perder. Estábamos como Scrat, la adrillita de Ice Age... Todavía no se había acercado ningún ujier a botarnos, pero sabíamos que tarde o temprano lo harían pues, no me pregunten cómo, pero nos acomodamos los tres en esa silla.

Entonces un muchacho nos pasó por el lado con una silla de ruedas, pero él no estaba sentado en ella, sino que la estaba conduciendo por el pasillo hacia la tarima. Allí la dobló y la recostó de la tarima y se retiró hasta su asiento. Lo seguimos con la mirada y estaba al otro lado del pasillo, unas 3 ó 4 filas más atrás.


Yo juraría que la silla era de oro (así como el Coyote veía al Correcaminos como un pavo de Thanksgiving)... Mi esposo y yo nos miramos, y sin mediar palabra pero en sintonía perfecta, mi esposo se pone de pie, y tal como acordamos "telepáticamente", buscó la silla, la abrió, la trajo y yo me senté inmediatamente en ella. Mi esposo y Liliana compartieron el asiento que quedaba. ¡Ja, ja! Ahora sí que todo estaba resuelto.

El concierto estaba ya pronto a comenzar cuando se nos acerca un ujier. Nos pidió las entradas y nos dijo que dos personas no podían compartir un mismo asiento. Mi esposo, muy respetuosamente, le dice: "Entiendo que no podemos compartir un asiento, pero dígame qué se supone que haga... Mi esposa está en silla de ruedas, nuestros asientos son al otro lado de la fila y no tenemos acceso." Todo esto lo dijo con una habilidad histriónica que parecía de un profesional, y yo no me quedaba atrás, pues mi carita de pena merecía un Oscar.

"Bueno, pero ella (refiriéndose a Liliana) no se puede sentar ahí. No caben dos en una silla," dice el ujier. Entonces Liliana se levanta y le dice "No, no... Si yo me siento aquí", y en milésimas de segundos cayó sentada en el piso. El ujier la mira con ojos que dicen "nacarile", y mi esposo, abogando por ella, le dice al ujier: "'Dito, vinimos juntos y queremos disfrutar el concierto juntos..." Al ujier, como que le dió sentimiento, y nos dijo: "Lamento mucho el inconveniente. Déjenme ver qué puedo hacer por ustedes". Y se fué al frente a consultar con alguien.

Cuando regresó nos dijo que con la silla de ruedas y Liliana en el piso estábamos obstruyendo el paso en el pasillo. "Tengo un lugar para ustedes. Vengan conmigo". Nos había conseguido dos asientos en primera fila, en la esquina, frente a la tarima, para Lili y mi esposo, donde nos podían acomodar juntos. Wow... Phil Collins en primera fila... Woohoo! Allá fuimos con to' y silla de ruedas. Volteé la mirada para no perder de vista al dueño de la silla (tenía que devolvérsela después de todo). Nos mostraron nuestros asientos y nos acomodaron como si fuéramos miembros de la realeza. ¡Ahora sí que no nos sacaban de ahí!

Comenzó el concierto y los tres cantamos, gritamos y bailamos todo el tiempo. Yo permanecía sentadota, por supuesto; no podía hacer nada que nos pusiera al descubierto. Pero bailé sentada en esa silla de ruedas hasta más no poder. En una, el dueño de la silla se acerca a nosotros y, otra vez con la cara de lechuga, le decimos "¡Ay! ¿La silla es tuya?" El muchacho nos responde que era de su hermano, que no había ningún problema con que me sentara en ella mientras no se la rompiera. Le dimos las gracias muy efusivamente, y se marchó, sabiendo que nos estábamos pasando de listos. Su mirada lo delataba. Pero igual nos quedamos. :oP

Yo me pasé todo el concierto bailando sentada, levantando los brazos y aplaudiendo. El baterista invitado, Ricky Lawson, intercambiaba miradas y sonrisas conmigo, muy pendiente de lo mucho que yo estaba disfrutando. Él parece que se identificó conmigo o algo así.

El concierto fué bien largo. A mitad de camino hicieron un intermedio como de 15 minutos. Encendieron las luces y aunque la gente se levantaba, nosotros nos quedamos en nuestros asientos para no llamar la atención. Los músicos acomodaban sus instrumentos y se iban marchando tras bastidores. Entonces Ricky Lawson se acercó a mí con una sonrisa de lado a lado y me dijo "I would like you to have these", y me entregó los palitos que ven en la foto. Todavía los conservo.



Conmoví al pobre baterista al punto de que me escogió a mí entre miles de personas para obsequiarme los palitos... ¡Me cogió pena el santo varón! A mí se me partió el alma y, aunque estábamos en medio de una pavera, los tres nos morimos de la vergüenza. Total, ¿qué íbamos a hacer? Ya estábamos profundamente metidos en la mentira. Teníamos que continuar con la actuación.


Terminado el intermedio, el concierto continuó, y allá seguí yo bailando, esta vez con los palitos en el aire. Ahora el baterista me imitaba, como en señal de saludo, con los palitos al aire también... A cada rato se sonreía conmigo, y pues, ya no lo podía ignorar. Siempre reciprocaba el gesto. Phil Collins hizo varios números en la batería, y también me saludaba con los palitos... ¡Ay! Qué vergüenza... Pero admito que me encantaba la atención a la misma vez.

El concierto terminó con un arreglo especial de "Take me home" muy emocionante, pues el público participaba, y a la verdad que parecía hasta ensayado; sonaba brutal y me dejó los pelos de punta.

Terminado el concierto encendieron las luces. Chequeamos que el ujier no estuviera por ninguna parte, y así como si nada, nos paramos y nos fuimos. Nos mezclamos con la multitud y allí quedó la silla de ruedas. El concierto estuvo genial, gozamos en cantidad. Y los valores añadidos de la experiencia que tuvimos gracias a la silla de ruedas... Priceless.

18 comentarios:

marielly dijo...

jajajajajaja
Kahlúa, te debería dar vergüenza eres una mujer sin escrúpulos!!!
ppfffttt...jajajaja
iu ar mai jirou!!!

Kahlúa Macarena dijo...

sí, me dió vergüenza... ¡más vergüenza me hubiera dado si me descubrían...! así que, pff.. ¡me disfruté el concert!

nenaaa... me tardé un rato en en tender lo que pensaba que era un typo...

iu ar mai jirou = you are my hero

ay, padre... jajaja... thanks! :o)

Gremarie dijo...

Que verguenza para el pueblo de Puerto Rico!!!!!!!!!!!!!!jajaja

Esta's brutal, mana, te llevas el Oscar por mejor actuación.

PD: Pelicula de Drama (jajaja)

Madam dijo...

And the winner for best supporting actress is... :):):) Debes hacer una antología de las boricuadas. :)

Kahlúa Macarena dijo...

gremarie: si, 'mano... ¡qué vergüenza!

madam: i would like to thank the academy for this honor; my publicist, my manager, my fellow actors, and my family, who always believed in me... thank you, thank you! sniff! you love me! you really love me! sniff! sniff!

Pink Monday dijo...

¡Mija! *te aplaude* ¡Bravo!

La Hija de Macondo dijo...

jajajajjajsajajajajaja estas del caraaaaaaaaa! boricuadas para la historia! jajajajajaja

neftalicruznegron dijo...

Wao, quedó genial. Deléitanos con algunas más.

Te sigo visitando y leyendo.

La Caribeña dijo...

Mano, lo único que puedo decir es: ¡qué gansa eres! JAJAJAJAJAAAA!!!
Pero tengo que reconocer que te quedó brutal. Cogieron hasta al baterista de soquete, una boricuada clásica este relato, JAJAJAJAA!!!

M. dijo...

Me quito el sombrero frente a usted, M.

Madam dijo...

Kahlúa se me olvidaba, feliz día de la maestra. :) Tarde pero seguro. :)

M. dijo...

Yo no sabía que era el día de los maestros. ¡Felicidades Kahlúa (de maestro a maestra)!

Gremarie dijo...

kALUA POR DONDE ANDAS? EN OTRA BORICUADA?

ACTUALIZATE, YA, AJJAJA

Kahlúa Macarena dijo...

pink monday: gracias... ;o)

hjae'macondo: tengo más por ahí guardadas, pero esta sí que está del cará...

neftalí: gracias por tus visitas. :o) ya pronto, cuando me reponga de todo el trabajo que me tiene tan ocupada, los deleitaré con más boricuadas... espero que mi disco duro (cerebro) no se haya quemado por tanto multitaksing... estoy a punto de un emergency shutdown...

caribeña: jajaja... soy una gansa esférica (por donde quiera que me mires soy gansa) pero no me repongo todavía de la vergüenza... anyway, ¿qué importa? era eso o reventarme los tímpanos...

efraín/monón: jaja ¡gracias! pero nene, ¿qué es eso? tanto nombre me confunde... ese último todavía no lo puedo pronunciar sin que se me lengue la traba...

madam: gracias por la felicitación... ya estaba triste porque nadie de la blogosfera me felicitaba... :o(

efra/monón: de nuevo contigo... ¡gracias! ¡felicidades a tí también! no sabía que eras maestro... cool! :o)

gremarie:y contigo también de nuevo... chica, ando ocupadísima... demasiado trabajo. es que estamos en la temporada de exámenes finales, fin de año escolar, y ya tú sabes, no me quitan el guante de encima...

¡saludos a todos! ¡gracias por visitarme! :o)

Ashar Edith dijo...

¡¡Ustedes no tienen madre!!!!!!!!!!!!!!!!
*ojos de envidia*

Hada Morena dijo...

JaajajajJaa!!!

Que buen repertorio de BORICUADAS tienen.... pero aquí se pasaron.... aunque el premio de los palitos .... valga aclarar que me da pura envidia y de la mala ...

JjajajaJajajajjajJa!!!

El Rata dijo...

Jaja, ¡a la verdad que estás del cará'! Honestamente no sé si regañarte o felicitarte... pero eso de pasarte por paralítica para obtener mejores asientos de seguro te ganará un asientito en primera fila en el circo del Infierno, jaja. ;-)

No te preocupes: con algunas de las historias que he escrito yo ("Se Descubre Que 'Chícola Y La Ganga' Son Neo-Nazis", "Fidel Castro Es Realmente Un Cadáver Reanimado", "Hispanos se Convierten en Mayoría A Puro Embarazo Adolescente Indeseado" y "En Batalla Contra La Cirrosis, El Tío Nobel Es El Casi-Ganador"), yo también de seguro termino en primera fila... ¡pero al menos estaré bien acompañado! :-D

Kahlúa Macarena dijo...

rata: nene, ya pronto te mando una facturita por los anuncios de tu blog... ;o) oye, y te comento aquí porque no sé qué rayos le pasa a tu blog que no se puede comentar... qué cruel eres, chico, con el tío nobel... "casi-viviente", "casi-no-viuda", "casi le salvó la vida"... ay qué mal... :oP